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Luna Oscura en Capricornio




Iniciamos 2026 con los trabajos de Luna Oscura en el Santuario. El día 15 de enero estará regida por Sagitario, 16 y 17 por Capricornio que marca la caída de las estructuras. La Luna Oscura derrumba estructuras como la autoridad, el estatus, la ambición, los roles sociales o el linaje. El practicante puede llegar a sentir cansancio extremo, crisis vocacional, sensación de fracaso y puede hasta romper con figuras de poder. Lilith aquí es la Reina que destrona, revelando que muchas metas no eran propias, no nos pertenecían, sino que fueron heredadas por otros.


Esta Luna Oscura te enseña que el verdadero poder no necesita trono. Durante estos dos días no se aconseja hacer trabajos o rituales para el éxito profesional, hechizos de dominación o pactos jerárquicos. Por eso os hemos preparado este ritual que no invoca para obtener. Invoca para retirar poder. Si temes quedarte sin promesa, sin nombre o sin futuro, no cruces el círculo.



RITUAL LUNA OSCURA EN CAPRICORNIO

Rito de destronamiento, ruptura de juramento y exilio del tiempo



1. Preparación del espacio:

Elige una habitación donde no seas interrumpido. Debe estar limpia, pero no perfumada artificialmente. Antes del ritual debes apagar los dispositivos, cubrir las ventanas si entra luz exterior y dejar el suelo despejado. Traza mentalmente el espacio como un recinto de juicio, no de consuelo. El ritual se realiza a ser posible de noche, en silencio absoluto.



2. Elementos que vamos a usar:


  • 4 velas negras (o negras y marrón oscuro)

  • 1 athame o cuchillo ritual (no decorativo)

  • 2 sillas idénticas (cojines si lo haces en el suelo)

  • 1 espejo mediano (sin marco si es posible)

  • 1 reloj con tic-tac audible

  • 1 venda negra o paño oscuro

  • Incienso de mirra, sándalo o benjuí

  • Sal o tierra

  • Cerillas (no encendedor)

  • Ropa oscura y sencilla



3. Colocación:


Una vela en cada punto cardinal, las dos sillas enfrentadas en el centro y el espejo sobre una de las sillas. Si trabajas en el suelo, el espejo debes colocarlo de pie para que puedas mirarte. El reloj fuera del círculo, hasta que se indique y el incienso al Este. Al entrar en el círculo estarás desnudo o con tu capa en ropa interior.



4. Apertura del ritual:

Enciende las cuatro velas en sentido antihorario (contra el orden del mundo) y con el athame en la mano derecha, camina lentamente el círculo y di:


No llamo a lo alto ni a lo bajo,

no imploro a fuerzas visibles ni invisibles,

ni convoco poderes para obtener favores, dones o promesas.


Cierro este círculo para que caiga la máscara

que he llevado por miedo y obediencia,

para que lo falso no tenga salida

ni escondite en la sombra,

y para que lo verdadero no encuentre refugio cómodo

donde seguir dormido.


Que aquí no haya consuelo,

que aquí no haya negociación,

que solo permanezca lo que resiste ser visto.



Clava suavemente la punta del athame en el suelo (o tócalo si no puedes clavar) para que el circulo quede sellado mientras dices:


Este es el límite donde se detiene la costumbre,

aquí termina la obediencia automática,

aquí se rompe el paso impuesto

y el mandato que no fue elegido.


Desde este punto en adelante

no respondo al miedo heredado

ni a la voz que exige sin alma.



A continuación siéntate en la silla vacía frente al espejo. Con el dedo índice, escribe sobre el espejo con vaho un título que haya gobernado tu vida (no un deseo, un rol): el responsable, el exitoso, el que nunca falla, etc… Piensa bien antes de escribirlo. Te aconsejo antes de comenzar el ritual, hacer una reflexión y anotar en una hoja esas ambiciones y títulos de tu vida. Mírate fijamente y di:


Este es el nombre con el que me gobernaste en silencio,

el título que me impusiste como destino,

la palabra bajo la cual me exigiste existir, rendir y resistir.


Con este nombre me mediste,me apuraste,

me hiciste creer que sin él no era nada.



Permanece unos instantes sin parpadear, todo el tiempo que sea necesario o puedas aguantar, hasta que el rostro se vuelva extraño o incómodo. Luego, borra el nombre con la mano desnuda y di:


No me nombraste desde la verdad,

no me revelaste quién era:

me ocupaste como se ocupa un trono,

me usaste como se usa una herramienta

y me llamaste destino para no ser cuestionado.



Ahora cambia de silla el espejo y siéntate en la que dejaste libre. Hablale al espejo como si fuera una entidad:


¿Qué me prometes realmente,

cuando me hablas de futuro y grandeza?


¿Qué precio cobras en silencio,

qué partes de mi cuerpo, de mi tiempo, de mi gozo reclamas?


¿Por qué no me dejas descansar,

por qué me vigilas incluso cuando me detengo,

por qué conviertes la pausa en culpa?


Quédate unos minutos en silencio. Puedes generar más preguntas con antelación antes del ritual. Luego cambia de silla y el espejo de nuevo, vuelve a mírate y responde como si fueras la ambición. No suavices nada. Cuando sientas rechazo, ponte de pie entre ambas sillas y di:


Ninguno de los dos gobierna ya este espacio.

Ni la voz que exige,

ni el cuerpo que obedece por miedo.


El trono queda vacío,

sin heredero, sin promesa,

sin autoridad que lo reclame.



Aleja ambas sillas hacia los bordes del círculo. Ahora coloca el espejo en el suelo, inclinado hacia ti. Respira profundamente sobre él hasta cubrirlo de vaho de nuevo y di:



Así te manifestaste, ambición mía:

difusa para no ser atrapada,

exigente para no ser cuestionada,

sin rostro propio para usar el mío.


Nunca fuiste deseo,

fuiste presión sostenida en el tiempo.



Deja que el vaho se disipe solo. No lo limpies. Coloca la mano derecha sobre el pecho.

La izquierda en la parte baja de la espalda y di en voz baja mirando al espejo:


Juré sin saberlo,

cuando acepté cargar más de lo que podía sostener.


Prometí sin entender,

cuando confundí valor con sacrificio.


Serví creyendo que era destino

lo que en verdad era miedo a no ser suficiente.



Permanece inmóvil hasta sentir tensión o incomodidad. Rompe el gesto separando bruscamente las manos y di:


No renuevo lo que nunca elegí conscientemente,

no sostengo más promesas hechas desde la herida,

ni pactos firmados en ignorancia y cansancio.



Respira profundamente tres veces y designa una esquina del círculo como el Testigo. Sin mirarla directamente, di:


Sé que me miras cuando descanso,

cuando no produzco,

cuando no respondo al ritmo impuesto.


Sé que me juzgas cuando paro,

cuando me detengo a sentir,

cuando no corro hacia ningún lugar.



Gírate lentamente y sostén la mirada al vacío. Di lo siguiente:


No existes sin mi miedo sosteniéndote,

no tienes forma sin mi creencia alimentándote.


No gobiernas sin mi obediencia,

y hoy te la retiro.


Permanece en silencio otros minutos y después colócate la venda negra o el paño oscuro sobre los ojos. Introduce el reloj en el círculo y colócalo frente a ti. Durante 10 minutos aproximadamente, escucha el tic-tac y repite internamente:


Cada segundo que te di creyendo que eras futuro,

cada hora sacrificada esperando merecer,

cada día vivido como preparación y no como presencia.


Cuando el tiempo se complete, detén el reloj manualmente y di lo siguiente:


No te debo más vida,

no te debo más tiempo,

ni más promesas hechas al mañana

a costa del ahora.


Quítate la venda y comienza a cerrar el ritual. Con el athame, recorre el círculo esta vez en sentido horario, al revés que al principio mientras dices:


Lo que fue nombrado desde el miedo, cae.

Lo que fue jurado sin conciencia, se disuelve.

Lo que fue heredado sin alma ni verdad, se exilia.


Que no reclame forma,

que no busque retorno,

que no encuentre nuevo nombre bajo el cual esconderse.



Apaga las velas una por una, comenzando por el Norte o déjalas apagar mientras meditas dentro del círculo. Cuando vayas a salir di lo siguiente:


El círculo se abre sin prisa y sin consuelo.

El vacío permanece como espacio fértil y honesto.


Que no vuelva lo que fue destronado,

que no se siente de nuevo en silencio,

que no reclame autoridad

sobre una vida que ya no le pertenece.


Nota final: No intentes llenar lo que caiga y no tomes decisiones inmediatas. Capricornio trabaja lento, profundo y sin consuelo. El miedo que quede es la prueba de que el ritual fue real.



Si quieres saber como trabajar la Luna Oscura como lo hacemos en el Santuario, te aconsejamos que visites la siguiente publicación:



Cómo Trabajar la Luna Oscura:


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