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El ciclo perpetuo de la existencia


Estsanatlehi, también conocida como Asdzaa nádleehé, se traduce como “la que se renueva a sí misma”. Esta figura mitológica simboliza las estaciones del año, el cambio, la renovación, la fecundidad y el ciclo perpetuo de la existencia. Es considerada la deidad más venerada entre los navajos.


Estsanatlehi nunca se mantiene en un estado fijo; experimenta un crecimiento que la lleva a la vejez, solo para rejuvenecer de nuevo, tal como lo hace la Tierra con el ciclo estacional, de la misma manera que la Luna cambia en sus fases cada mes. Reside en una morada flotante “en las vastas aguas del oeste”, donde da la bienvenida cada día a su esposo, Tsohanoai, el Dios del Sol, al concluir su travesía al cruzar el cielo.



La leyenda narra que la pareja primordial navaja presenció una nube oscura descender sobre una montaña. Intrigados por este suceso inusual, se acercaron y encontraron a un infante en la cuna formada por rayos y relámpagos; era hija de Naestan, “la mujer horizontal”, y Yadilyil, “la oscuridad superior”.


La Primera Mujer tomó al bebé y, alimentándola con el polen que le proporcionaba Tsohanoai, hizo que, en un lapso de cuatro días, la niña pasara de la infancia a la adolescencia, convirtiéndose así en Asdzaa nádleehé.


En otra narración, se dice que fue creada junto a su hermana Yolkai Estsan “Mujer valva blanca”, cuando los dioses dieron vida a formas femeninas, que en su caso estaban realizadas con conchas de turquesa y, en el caso de su hermana.


Una tradición señala que, sintiéndose sola en su hogar del mar, creó a la humanidad para que le hiciera compañía; algunos relatos sugieren que lo hizo utilizando pequeños fragmentos de su piel, mientras que otros sostienen que lo realizó a partir de maíz.



Generalmente, los mitos la describen como la madre de los héroes gemelos Nayenezgani y Tobadzischini, aunque otros la atribuyen a su hermana. Estos héroes lucharon contra los espíritus malignos que amenazaban el mundo. En versiones más recientes de la leyenda, Estsanatlehi se transforma en la regente del reino de los muertos; en el oeste, de donde provienen las bendiciones.


Estsanatlehi encarna el cambio de estaciones en la Tierra y las transformaciones inquietantes que esto genera en la existencia de sus habitantes. Comúnmente es representada como una atractiva mujer nativa americana, con un vestuario que varía de color conforme pasan las estaciones.


Esta diosa es honrada mediante cantos y ceremonias. Conocidos como los Hozhónji, “Cantos de bendición”, estos rituales se extienden a lo largo de varios días, durante los cuales se esparcen granos de maíz, trigo, capullos y polen sobre la Tierra, buscando su favor. Esto se debe a su capacidad de rejuvenecerse cada vez que envejece. Al envejecer, camina hacia el este hasta que ve venir su yo más joven entonces recupera su juventud


Se puede invocar a Estsanatlehi en los momentos en que se desea rejuvenecer y renovarse. Ella posee la capacidad de guiar a los individuos a reconectarse consigo mismos y disfrutar de los regalos de la Tierra. Se sugiere honrar a Estsanatlehi con turquesa, utilizándola como símbolo de renovación y de una visión renovada de la vida. Se la recuerda a través de sus símbolos de transformación: aros, arcoíris y montañas. Su ritual celebra la metamorfosis mediante cantos, el uso de turquesas, polen y ofrendas de maíz, simbolizando la juventud eterna, el cambio estacional y la protección contra fuerzas malignas.



A continuación se realizara el Siguiente ritual de Veneración, Protección y Rejuvenecimiento con la Diosa Estsanatlethi es una Versión del ritual del Kinaalda (Camino de la Pubertad) Pero en este caso haremos un Camino al Rejuvenecimiento del Espíritu.


Materiales:


  • Una Piedra Turquesa (previamente purificada en intencionada para el ritual)

  • Una Vela roja

  • Una vela rosada

  • Una vela blanca


Para la máscara ritual:

de rejuvenecimiento y protección:


  • Harina de Maiz,

  • Harina de Trigo

  • Pétalos de Flores

  • Un poco de miel

  • Un cuenco con agua


Para la ofrenda:


  • Varios Capullos de Flores (los que considere necesarios

  • Maiz, ya sea fresco o tostado

  • Trigo


Procedimiento:


Primero que todo es recomendable estar en un estado de relajación y presencia con un cantico de Hozhonzi (canto de Bendición) de no ser posible puede entrar en sintonía con canticos Chamánicos de las tribus Navajos o Apaches.


Otra recomendación es dejar el cuenco de las ofrendas y el cuenco de agua en dirección OESTE , de manera que el ritual del camino de Este a Oeste sea más ligero.


Segundo, debes portar la gema entre tus manos y visualizar a Diosa como es joven, madre, anciana y nuevamente vuelve a ser joven en ese momento cuando la luna empezará a cambiar sus fases.


En esta noche de eclipse, como si la misma Diosa se manifestarse en esa Luna que estará de eclipsada, mencionando su nombre Estsanatlehi, Estsanatlehi, Estsanatlehi todas las veces que sean o sientas necesarias.


Tercero, impregna tu cara, si es de tu preferencia tu cabeza completa y el cuello, ese será el acto simbólico de la vieja piel que dejaras atrás, las cargas, el desgaste.


Cuarto, Luego ubícate en la dirección ESTE, procede a encender la Vela roja intencionada como representación de todo aquello que de alguna u otra manera ha “desgastado el alma”, el ánimo, la fuerza, la salud , ect.


Ahora toma las dos velas restantes, camina en dirección al OESTE (en dónde están las cosas buenas) dejando la vela roja atrás sin mirar atrás.


Quinto, da unos pasos más en dirección al OESTE y enciende la Vela Rosada sera el acto simbolico del alivio, de la liberación de cargas. La renovación del desgaste las fisuras.


Séxto, da unos pasos más y quédate en el OESTE sin mirar atrás ahora enciende la vela Blanca el acto simbólico del rejuvenecimiento y renacimiento, del volver a empezar es la llama de la liberación.


Séptimo toma el cuenco de las ofrendas y empieza a esparcir los granos de maíz , trigo y capullos de flores en la tierra en homenajes a la Diosa pidiendo que conceda su bendición.


Ahora toma el cuenco de agua y lávate bien la cara el acto simbólico de dejar la vieja piel, la vieja máscara y tener un semblante más limpio y más joven


Por último con esa misma agua puedes regar la tierra en dónde fueron esparcidas las ofrendas, si quieres dejar la piedra de turquesa como ofrenda debes enterrarla en la tierra.




 
 
 

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El Sendero de las Diosas Oscuras

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